Antes de la independencia de Namibia, los votantes hicieron fila ante un centro electoral de Ondangwa, unos 300 metros al norte de una base australiana de la UNTAG. Llegaron con sus mejores ropas y muchos llevaron paraguas contra los 45 grados de calor. Detrás de la fila aparece un vehículo antiminas Buffel de la ONU. El contingente australiano aportó una fuerza de reacción de veinte integrantes que recorría los centros en esos vehículos y permanecía lista para disuadir disturbios. Ropa de gala, sombra improvisada y un blindado de seguridad compartían la misma escena: una fila cívica protegida durante una transición política.