En 2023, madres formaron una gran fila para el examen nutricional infantil en el campamento de desplazados de Dubluk, zona de Borena, Etiopía. Más de 50.000 personas vivían allí tras perder ganado y medios de vida por la sequía.

En la campaña «Find and Treat» de UNICEF, trabajadores usaron cintas de perímetro braquial codificadas por colores. Dabo Boru, de 22 años, llegó por la mañana con Wako, su hijo de un año. La medición fue roja: desnutrición grave y necesidad de tratamiento urgente.

No era una fila creada por la popularidad de la atención, sino un orden para medir los efectos de la sequía en los brazos infantiles y conectar los casos más urgentes con tratamiento.