El 11 de noviembre de 2021, un equipo móvil de registro civil instaló mesas en la escuela Ban Ton Chok, provincia de Chiang Mai, norte de Tailandia. Más de diez familias migrantes esperaron para solicitar identificación de «persona sin estado de registro» para sus hijos. Namfon, de 14 años, preparó allí los documentos con su madre.

Entre septiembre de 2021 y mayo de 2022, el proyecto planeaba visitar escuelas de Chiang Mai, Chiang Rai y Mae Hong Son para ayudar a unos 32.000 niños apátridas. Tailandia registró cerca de 539.000 personas apátridas en 2020; 297.000, o el 40%, eran niños.

Algunos eran reconocidos por la escuela y tenían número de alumno, pero no existían legalmente en el registro civil. La espera escolar formó una entrada entre ambos sistemas.