En 2021 se formaron grandes filas en centros de vacunación contra la COVID-19 en Ghana. Un relato de OMS África registra a un funcionario hablando con quienes esperaban y descubriendo que muchos habían perdido familiares; la enfermedad se había vuelto inmediata y creció la demanda.

Ghana recibió vacunas por COVAX a fines de febrero y, veinte días después, había vacunado a más de 470.000 personas en zonas prioritarias. La fila no indicaba solo oferta limitada: marcaba el paso de la duda a la acción cuando la enfermedad se volvió personal. Un programa concebido para persuadir tuvo que organizar de pronto a quienes ya habían acudido.